Proyectos de Investigación

A continuación, muy escuetamente, se enumeran los proyectos de investigación que, en momentos de dar a conocer este blog, están en curso de ejecución.

1. Diccionario Biográfico del Nacionalismo Argentino (Hernán Capizzano y Jorge C. Bohdziewicz)

Este proyecto, que se viene ejecutando en la Unidad de Investigación sobre el Nacionalismo Argentino (UINA) dependiente del Instituto, nació del convencimiento de que había que rescatar de un modo orgánico, a través de un Diccionario Biográfico, a los hombres que, por su militancia política o por su aporte intelectual, contribuyeron al nacimiento y desarrollo del movimiento nacionalista desde distintas procedencias y con diversos matices.

No nos parece necesario fundamentar la trascendencia que reviste un proyecto de esta naturaleza, que no sólo hará justicia a los nacionalistas sino que, además, habrá de constituirse en una obra indispensable para clarificar el significado del Nacionalismo Argentino en sus diferentes expresiones doctrinarias y temporales, tan simplificado cuando no deformado por las corrientes historiográficas predominantes de cuño progresista en su inmensa mayoría.

La realización del Diccionario Biográfico del Nacionalismo Argentino será una empresa casi imposible si se libra al solo esfuerzo intelectual de sus gestores. Por esta razón es que invitamos a nuestros lectores a colaborar en la tarea de redactar los asientos biográficos, según las pautas que siguen a continuación.

Pautas generales para la elaboración de las biografías.

   Los asientos biográficos deben estar precedidos por una investigación previa que permita redactarlos con la mayor precisión posible. Los datos a consignar son los siguientes:

a) Lugar y fecha de nacimiento. Si se desconocen, hacer constar esa circunstancia.

b) Estudios cursados (únicamente los terciarios y/o universitarios).

c) Actividad literaria (libros, folletos, artículos en publicaciones periódicas), si la tuvo. En caso de ser muy extensa la nómina, detallar sólo los trabajos más relevantes, en especial aquellos vinculados al Nacionalismo. Consignar en cada caso los datos bibliográficos mínimos en el texto del artículo: título, lugar y año de edición.

d) Publicaciones periódicas que fundó y/o dirigió o en las que colaboró con su propio nombre o con seudónimos.

e) Agrupaciones o partidos a los que perteneció o fundó.

f) Valoración sucinta de su contribución al Nacionalismo.

g) Otras actividades destacables.

h) En todos los casos evitar redactar “elogios” o “panegíricos”.

i) Evitar las transcripciones.

j) En los casos que corresponda, establecer el segmento de tiempo en el cual se expresó como nacionalista, haciendo constar muy brevemente su paso desde o hacia otras posiciones políticas, si las hubiere.

k) Al final del artículo deberá consignarse la Bibliografía utilizada para confeccionar la biografía (autor, título, lugar de edición, año de edición y páginas), habida cuenta que la bibliografía del biografiado aparecerá citada en el artículo.

l) Cada artículo deberá firmarse con las iniciales. Se deben evitar, por razones de economía y diagramación, el uso del punto y aparte y las notas al pie de página.

Nota: La revisión y/o eventual corrección (autorizada) quedará a cargo de los editores responsables de la obra: Hernán Capizzano y Jorge C. Bohdziewicz. La comunicación deberá hacerse al siguiente correo: iba.zinny@gmail.com

Modelo

OSÉS, Enrique Pedro.

Nació en la ciudad de Buenos Aires el 29 de junio de 1899 según reza la partida de bautismo correspondiente. Hijo de Juan Osés, español, periodista de oficio, y Regina Cassina, de nacionalidad italiana. Recibió formación católica y desde temprano siguió la profesión de su padre. Sus primeras armas con la pluma las ejerció desde las páginas del diario católico El Pueblo, fundado en 1901 por el padre Grotte, líder de los llamados ‘católicos sociales’ que difundieron en el país las líneas directrices de la encíclica Rerum Novarum. En este molde se nutrió Osés. Sus escritos en aquel diario evidencian su conocimiento integral de la Doctrina Social de la Iglesia. Ya en 1925 estaba dirigiéndolo. El diario formaba parte de una etapa del periodismo conocida como heroica debido a la condición casi ad honorem de su ejercicio. Y doblemente heroica si tenemos en cuenta la pertenencia a un catolicismo que pugnaba por enfrentar el laicismo tradicional que supo imponer la legislación decimonónica. A pesar de recibir la fuerte influencia de los “católicos sociales”, ya hacia 1927 se vincula a los Cursos de Cultura Católica, expresión que combinaba la más acendrada ortodoxia con expresiones estéticas de vanguardia. En ese ámbito no figura entre los nombres de mayor relieve pero brinda algunas conferencias que versan sobre el teatro y la cultura. En 1928 forma parte de los redactores de la revista semanal Criterio, vinculada a los cursos mencionados. A los dos años, luego de una crisis entre sus redactores y colaboradores, Osés se hace cargo de su dirección en reemplazo de Atilio del Oro Maini. Con su ingreso se busca rectificar la orientación de una revista hacia una modalidad que, a su modo de ver, debía ser más accesible a la lectura del católico medio. Para ello contó con la anuencia de la censura eclesiástica. En 1932 es convocado por el Pbro. Alberto Molas Terán para colaborar en un nuevo diario: Crisol. Sería un medio de orientación católica, aunque sin censura ni vinculaciones oficiosas u oficiales hacia la Iglesia. Su fundador también estaba relacionado a las corrientes sociales del catolicismo. Su temprano fallecimiento hizo que Osés tomara su dirección a la vez que decidiera abandonar Criterio. Desde entonces, sin tapujos ni barreras que pudieran impedírselo, se lanza a la lucha que muy pronto lo rebelará como un pionero del nacionalismo argentino. La influencia del “uriburismo” en tanto rechazo de los partidos democráticos y del tradicional liberalismo político, lo llevan cada vez más a coincidir con quienes desde otras vertientes sienten el llamado de una nueva época. Elabora día a día y quizá sin buscar deliberadamente propuestas y soluciones, reacciones o protestas, planteos o distingos, siempre bajo el sello de las nuevas ideas que comienzan a identificarse como nacionalistas. Crisol se convierte en un diario que ya desde sus primeros meses de vida aparece como vocero del movimiento naciente. Estará al frente de su dirección hasta su fin, en 1943. En 1939 fundó otro diario que llamó El Pampero, que se diferenciaba con el anterior por su estilo y forma. Mientras Crisol era tribuna de doctrina y se expresaba en tono de barricada, El Pampero era un medio de información y entramado político donde abundaban cables de agencias o sueltos periodísticos expuestos bajo una criba nacionalista. Pese a mantener estos medios simultáneamente, hay constancia de que participó en la fundación de otras revistas o periódicos: La Marona, El Fogón, etc. Hacia 1940 comienzan los problemas judiciales más graves para Osés. Desde los centros de poder político se le inician sendas causas que lo llevarán no sólo a apuros económicos sino a la propia prisión. En no menos de tres ocasiones sufre arrestos que lo tienen entre rejas por espacio de un mes en cada encierro. Esta circunstancia hace que sus camaradas de pluma y doctrina comenzaran a elevar su nombre no ya como director de diarios sino como el de un auténtico dirigente. Es así que se van conformando sendos núcleos de adhesión a su militancia en algunas provincias, grupos que reciben el nombre de Unión Nacionalista Santafesina, Unión Nacionalista Tucumana, etc. Osés no tuvo obra escrita que no fuese la de sus editoriales o artículos. En tal sentido pueden contarse por miles los sueltos y columnas en sus periódicos, a ve-ces con su firma, anónimos los más, con seudónimos otros tantos. En 1941 la Editorial La Mazorca, por él fundada, sacó a la luz Medios y fines del Nacionalismo, reunión de artículos suyos escritos para el diario Crisol o El Pampero mientras sufría el encierro en la prisión de Villa Devoto. Otros folletos de su autoría son: Esto se acaba, Qué imbéciles pluscuamperfectos, Sarmiento el indeseable, Antes que la Constitución fue la Nación, La vuelta de la Noria, Cuando la Patria grite ¡Ahora yo! En 1944 la crisis del gobierno surgido de la revolución del 4 de junio hizo que debiera cerrar El Pampero. Pasado el tiempo, a fines de aquel año, retomó la empresa, esta vez bajo el nombre de El Federal. Adhirió fervorosamente a la vertiente más nacionalista de dicha revolución pero ante la declaración de guerra al Eje, marzo de 1945, su figura y sus empresas periodísticas desaparecen de escena. Desde entonces estuvo distanciado de la lucha política. Falleció en la ciudad de Buenos Aires el 10 de diciembre de 1954.- H.M.C.

[Enrique P. Osés, Medios y fines del nacionalismo, Buenos Aires, 1968. Capizzano, Hernán M., comp. Enrique P. Osés, Discursos y Textos, Memoria y Archivo, Buenos Aires, 2014]

2. Antonino Reyes y Manuel Bilbao. De la Historia de Rosas a la Vindicación y memorias (Jorge C. Bohdziewicz).

    Vindicación y memorias de don Antonino Reyes fue publicada en 1883 como tomo I. El segundo, que debía ser las Memorias, jamás apareció. Esta investigación se propone responder, con documentación inédita si, más allá de la intención enunciada en el título de la obra, el Edecán de Rosas intentó o no redactarlas, y si no lo hizo, cuáles fueron las razones por las que abandonó el proyecto. Cualquier aporte sobre el tema será bienvenido.


3. Los apuntes de Antonino Reyes (Jorge C. Bohdziewicz)

Se trata de una compilación anotada de manuscritos en forma de apuntes históricos escritos por el Edecán de Rosas, todos inéditos, que se encuentran en archivos y bibliotecas públicas y privadas.


4. Correspondencia entre Manuelita Rosas y Antonino Reyes (Jorge C. Bohdziewicz y Olga S. Bohdziewicz).

Son conocidas muchas cartas de Manuelita Rosas a Antonino Reyes, algunas publicadas por Antonio Dellepiane y otras, en mayor cantidad, por el Archivo General de la Nación. Pero son desconocidas las que envió Reyes a Manuelita, y que son las que se darán a conocer en la edición que se prepara, con prólogo y anotaciones.


5. A cien años de la Semana Trágica de Buenos Aires (Hernán Capizzano).

¿Agitación roja sin más? ¿Simple eco de sucesos internacionales? ¿Reacción desmedida? ¿Antisemitismo? La bibliografía en boga sobre aquellos acontecimientos es muy variada y no siempre basada en un análisis histórico y sociológico equilibrado. Intentaremos, recurriendo a fuentes contemporáneas, adentrarnos en el eje significativo del alzamiento que conmovió al país.


6. La “Justicia Social” como bandera (Hernán Capizzano).

A lo largo de los años ’30 diversos núcleos sostuvieron la necesidad de paliar las graves carencias sociales, fruto de un capitalismo salvaje que entraba en crisis. Entre las doctrinas de la Iglesia, el nacionalismo “aliancista” y el “fascismo criollo” fue tomando fuerza la divulgación de medidas sociales no sometidas a la ideología marxista.